En el sector de franquicias hay un giro que no deja de crecer y que cada vez atrae más inversión: el enfocado al mercado infantil. Son negocios que van desde educación hasta entretenimiento y que están funcionando bien porque combinan demanda constante con modelos fáciles de replicar y operar.
Hoy, muchos padres buscan darle a sus hijos más herramientas, actividades y experiencias. Ahí es donde las franquicias han sabido posicionarse: escuelas de ballet, centros educativos, academias de robótica, programas de emprendimiento o espacios de juego. Son conceptos que ya vienen probados y que se pueden escalar en distintas ciudades.
Además, hay variedad suficiente para que cada inversionista elija algo que le haga sentido, con un plus importante: no solo es negocio, también tiene un impacto directo en el desarrollo de los niños.
Los datos lo respaldan. Según Kantar Worldpanel México, el 60% de los hogares en México tiene niños menores de 12 años, lo que implica un gasto constante en este tipo de servicios. Incluso, las familias con niños menores de cinco años gastan alrededor de 6% más que el resto.
Otro punto a favor es la recurrencia. Muchos de estos negocios funcionan con pagos mensuales —clases, cursos o membresías—, lo que da mayor estabilidad en ingresos. Por eso, más que una moda, es un segmento que sigue creciendo y que tiene bases bastante sólidas.
Y tú, ¿te animas a emprender en este segmento?